La villa medieval, fortificada por Vauban en el siglo XVII, ha preservado hasta hoy los elementos que la hacen única.

El 9 de abril de 1092, Guillem Ramon, Conde de la Cerdanya mandó construir una ciudad nueva, a la confluencia de los valles del Tet y del Cadí, para defender el paso hacia le Cerdanya. Las fortificaciones de la « pequeña aldea » medieval, antigua capital del Conflent, sufrieron diversas modificaciones a lo largo de los siglos. Una de las más importantes será la de Vauban. A partir de 1679, realza y refuerza la muralla, construye una caserna, un hospital, los baluartes, los polvorines, el fuerte Liberia y acondiciona la cueva Bastera.

La Villa figura en la lista de « los pueblos más bonitos de Francia » y forma parte del patrimonio mundial de la UNESCO desde 2008.