En este bello lugar donde reina un ambiente apacible, descubrirán salas de exposiciones y un huerto sonoro

El Museo de la Cerdanya

Ubicado en una bella granja del siglo XVIII, cuyos edificios forman parte de los Monumentos Históricos desde 1984, el Museo de la Cerdanya tiene un estilo arquitectónico particularmente representativo de lo que eran  las grandes haciendas agrícolas locales.

La historia de esta finca se remonta al siglo XVII, tras la repartición de la Cerdanya entre las coronas francesa y española, en virtud del Tratado de los Pirineos de 1659. Lo que en un principio era una humilde granja, fue amasando poder cuando sus propietarios, la familia Sicart, obtuvieron el cargo de magistrado, convirtiéndose en representantes del rey de Francia. Durante la Revolución francesa, dicho cargo se desprestigió y la historia del lugar iría por otros derroteros. En 1810, Mathieu Riu, un rico comerciante francés, se convierte en el propietario del lugar, adoptando a partir de entonces el nombre de Cal Mateu.

Los granjeros Jaques y Marie Bragulat vivieron allí desde los años 50 hasta los 90, y desde entonces el actual Mueso de la Cerdanya contribuye a su vez en ampliar la historia de la propiedad. El museo obtuvo en 1997 la apelación de Museo de Francia, y posee un abanico de importantes colecciones expuestas que nos presentan las diversas facetas del territorio. Estas nos explican la historia de la Cerdanya y su evolución según avanzamos en la visita guiada.

Las propuestas culturales y demás actividades les permitirán descubrir este sitio excepcional desde otra vertiente.

Las visitas guiadas.

Son complementarias a las exposiciones y les permitirán descubrir la historia de la Cerdanya a lo largo de los siglos, la frontera, la agricultura, las actividades socioeconómicas así como el papel desempeñado por la granja desde su fundación hasta la actualidad museística...

El huerto

Al sur de la propiedad, existe un espacio privilegiado en el que se mezclan quietud y pericia. Fue durante mucho tiempo la despensa, y hoy en día es un espacio de conservación de las variedades antiguas y locales. También están expuestas las plantas de subsistencia que cuentan la historia de la agricultura Cerdana. En efecto, dejando de lado las hortalizas, hay parcelas reservadas para las plantas destinadas a alimentar los animales de la granja (cereales, plantas de pasto). Las prácticas culturales en el huerto se llevan a cabo para respetar la tierra, como por ejemplo usar en prioridad el abono producido en la granja, un empajado para contener las malas hierbas y limitar la desecación del suelo moderando así la irrigación. Las asociaciones entre plantas e insectos también aportan su ayuda lo que convierte este huerto en un Edén de biodiversidad. Más allá del trabajo realizado, el huerto pretende ser un vehículo de transmisión del saber para los amantes de la jardinería, las hortalizas e incluso la medicina popular. Talleres y actividades son organizados regularmente para que un máximo de gente pueda compartir amistosamente su destreza.

Las exposiciones

Por las caminos de Santa Llocaia

“Crónica fotográfica de 1900 a 1960” es una exposición realizada por un vecino del pueblo, Alain Cava, con la participación del escenógrafo Martial Laurent para su puesta en escena y del equipo del Museo de la Cerdanya. Descubrirán la vida, los oficios, las costumbres y las realidades de una época no tan lejana.

La vida en la granja.

La labranza, el pastoreo y la ganadería.

La sala de los labradores

El arado, ya sea llano, en su versión simple o brabante, siempre fue la herramienta emblemática del payés. He ahí su pequeña historia.

El establo de Jacques

Es en este pequeño establo donde se presenta su último año de uso. Las fotos y los objetos evocan un tiempo que ya pasó y en el cual Jacques Bragulat, último granjero de Cal Mateu desempeñó su oficio.

Pequeña historia de una cosechadora

A partir del final de la 2ª guerra mundial, la máquinas agrícolas modernas, motorizadas o arrastradas, empiezan a penetrar en la Cerdanya...

Pastores y rebaños de la Cerdanya

Cal Mateu, como muchas otras granjas cerdanas, tenía su rebaño de ovejas. Algunas facetas de este oficio se presentan en el aprisco.

El último taller de fabricación de botas de vino artesanales

En la década de los 90, falleció Salvador Sampietro, último productor de botas catalanas de la zona este de los Pirineos. Algunas raras muestras quedan en su taller y dan fe de este oficio.

El museo está abierto todo el año, podrán realizar las actividades culturales y talleres para pequeños y mayores durante el verano.